
La Entrada de Urkupiña se convirtió en un espectáculo de alegría y color, donde los niños fueron los verdaderos protagonistas. Con sus pasos llenos de entusiasmo, cautivaron a los presentes que los aplaudían con cariño y admiración.
Entre los participantes, los pequeños de la agrupación ‘Tobas del Rosario’ destacaron por sus llamativos trajes, predominantemente en tonos rojo y azul, complementados con tocados adornados con plumas que añadieron un toque festivo a su presentación.
La festividad no solo reunió a diversas fraternidades, sino que también mostró el profundo sentido de devoción y amor por las tradiciones. Sin embargo, fueron los más pequeños quienes, con su ternura y vitalidad, se robaron el show durante el evento.
Con sonrisas radiantes y pasos de baile coreografiados, los niños demostraron que la tradición boliviana puede ser celebrada con alegría y es un legado que se transmite de generación en generación. Su participación fue un recordatorio de que la cultura se vive con pasión desde la infancia.


