Estrategias para combatir la anemia infantil en Bolivia
por Adriana Grájeda
21 de agosto de 2026

La anemia infantil es una condición que se caracteriza por un bajo nivel de hemoglobina, lo que compromete la capacidad del cuerpo para transportar oxígeno. En los casos severos o prolongados, esta situación puede afectar el crecimiento y desarrollo de los niños, afectando órganos vitales como el cerebro y el corazón. Por ello, es fundamental iniciar la prevención antes de que aparezcan síntomas.
En el contexto boliviano, la Encuesta Nacional de Salud 2023 revela que más del 60% de los menores de cinco años padecen de anemia. Según José Montecinos, investigador de la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz), uno de los principales factores de esta problemática es la alimentación inadecuada, que a menudo carece del hierro necesario.
Medidas de prevención y control temprano
Para prevenir la anemia, es vital identificar a los niños en riesgo desde temprana edad y establecer estrategias personalizadas con el apoyo de profesionales de la salud. La Mayo Clinic sugiere que los suplementos de hierro sean administrados a ciertos bebés bajo supervisión médica. Generalmente, para los bebés a término, se recomienda comenzar la suplementación a partir de los cuatro meses, mientras que en bebés prematuros, esta puede iniciarse antes y mantenerse durante su primer año.
La detección oportuna es otra clave en la lucha contra la anemia. La American Academy of Pediatrics aconseja realizar análisis a los bebés entre los nueve y 12 meses, y repetir las pruebas cuando existan factores de riesgo. Estos análisis permitirán abordar el problema antes de que sus efectos sean serios.
Alimentación adecuada para combatir la anemia
La prevención de la anemia no se limita a la suplementación, sino que también implica una alimentación equilibrada. Montecinos destaca la importancia de consumir alimentos ricos en hierro, como carnes rojas, legumbres, espinacas y cereales fortificados. Además, incorporar alimentos que contengan vitamina C, como cítricos y fresas, puede aumentar la absorción de hierro, mientras que el ácido fólico y la vitamina B12 son esenciales para la producción de glóbulos rojos.
Gabriel Loayza, también docente de Unifranz, menciona que la anemia ferropénica es la más común y puede surgir por una ingesta insuficiente de hierro o por pérdidas derivadas de enfermedades. Por lo tanto, es crucial no solo suplementar, sino también identificar y tratar las causas subyacentes.
Además, es importante evitar la introducción de leche de vaca o cabra en la dieta de los niños antes del año y controlar su consumo entre el año y los cinco años, ya que un exceso puede interferir con la ingesta de otros alimentos necesarios para una dieta nutritiva.
Es esencial estar alerta a las señales que podrían indicar anemia. La deficiencia de hierro avanza silenciosamente, y una vez presente, puede manifestarse a través de varios síntomas que requieren atención médica inmediata. La clave está en la prevención: adoptar una dieta variada, realizar controles pediátricos regulares y administrar suplementos solo cuando sea necesario, son estrategias fundamentales para combatir la anemia infantil en un país donde esta problemática es alarmante.
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