Kuska: Transformando el reciclaje en arte y empoderamiento femenino
por Tatiana Ledezma
23 de agosto de 2026

Kuska es una asociación de mujeres artesanas que nació hace 13 años en el marco del Laboratorio de Comunidades Creativas (CC Lab), parte del Proyecto mARTadero en Cochabamba, un espacio dedicado al fomento del arte y la cultura.
Las integrantes de Kuska han aprendido a usar la técnica del mosaiquismo, permitiéndoles convertir cerámicas y azulejos en desuso en murales, cuadros y otros objetos decorativos que promueven su empoderamiento económico y la visibilización de su arte en espacios públicos y galerías.
Un espacio para juntas avanzar y crecer
La coordinadora del colectivo, María René Camacho, explica que la idea surgió para ofrecer un lugar de encuentro para las mujeres de Villa Coronilla, el barrio donde se ubica el mARTadero. El objetivo no solo era aprender una nueva técnica artística, sino también fortalecer la autoestima y la independencia económica de sus miembros.
El término "Kuska" en quechua significa "juntas", un concepto que refleja la esencia del colectivo, que desde su creación ha buscado superar diferentes retos en unión. Camacho menciona: "Juntas hemos tratado de superar muchos problemas. Juntas nos hemos hecho conocer", resaltando el trabajo colaborativo que las caracteriza.
Iniciado por un grupo de aproximadamente 15 mujeres de diversas generaciones, el colectivo ha mantenido un número constante de entre 7 a 8 participantes en los últimos cinco años. Las Kuskas se dedican principalmente a reciclar cerámica y azulejos, recolectándolos de la calle o comprándolos, brindándoles una nueva vida a estos materiales desechados.
Las integrantes del grupo aprenden a cortar y ensamblar estos materiales para crear mosaicos, dando forma a sus ideas y figuraciones. La metodología incluye el uso de herramientas específicas que permiten moldear cada pieza según el diseño planeado.
Desde su primera obra en 2014, un mural en el teatro Adela Zamudio de Cochabamba dedicado a la poetisa boliviana, han expandido su arte a diversas ciudades y han participado en exposiciones tanto en Bolivia como en Chile, llevando su mensaje sobre el empoderamiento femenino y la vida saludable en familia a un público más amplio.
Gracias a las ventas de sus obras y las contrataciones para intervenciones artísticas, el colectivo se auto-sustenta y permite que sus integrantes generen ingresos propios, fortaleciendo así su autonomía y el impacto de su trabajo en la comunidad.


