La COB evalúa nuevas estrategias ante la crisis económica
por Silvia Orellana
27 de agosto de 2026

Mario Argollo, presidente de la Central Obrera Boliviana (COB), volvió a la escena pública este jueves, tras un periodo de silencio de dos meses, para informar sobre la evaluación de los acuerdos firmados con el Gobierno y las posibles acciones a seguir debido a la crisis económica y social que atraviesa el país.
Argollo aclaró que la falta de pronunciamiento de la COB no fue resultado de una negociación con el Gobierno, como se había especulado en redes sociales, sino que se debió a la preocupación por la situación legal de compañeros y dirigentes que permanecen detenidos. "Se ha hecho para no perjudicar lo legal de nuestros compañeros todavía en prisión", afirmó en una rueda de prensa.
El dirigente cuestionó severamente las políticas implementadas contra el movimiento sindical, como la eliminación de los aportes sindicales y un proyecto de ley que busca la declaratoria en comisión, argumentando que estas medidas tienen como objetivo debilitar y fragmentar a los trabajadores en Bolivia.
Argollo también destacó que muchas de las advertencias que la COB había realizado durante manifestaciones anteriores se han materializado, mencionando el aumento en los precios de los combustibles, el encarecimiento de los servicios básicos y la elevada fluctuación del dólar. Reconoció que, a pesar de tener razón en sus protestas, la organización no logró el respaldo esperado de la población.
El líder sindical criticó el Decreto Supremo 5676, señalando que el nuevo modelo de comercialización del diésel está incrementando los costos operativos y afectando la canasta familiar, así como impactando negativamente en sectores productivos y obras públicas. Afirmó que el problema del combustible persiste sin solución, a pesar de los compromisos del Gobierno.
Próxima evaluación de acuerdos con el Gobierno.
Con respecto a los acuerdos firmados el 19 de junio, Argollo comunicó que las mesas de trabajo destinadas a discutir los ocho puntos propuestos por la COB han tenido avances parciales, pero sugiere que esto no es suficiente, dado que algunas autoridades han estado ausentes en las reuniones.
La COB tiene programada una evaluación específica el próximo martes para determinar el avance de estas mesas y la voluntad política del Gobierno para atender sus demandas, que incluyen un aumento salarial y otros reclamos. Posteriormente, se compartirá un informe tanto a los trabajadores como al público en general.
Argollo también se refirió a la situación de Fernando Cerimedo, subrayando que la COB había solicitado previamente su alejamiento del Gobierno debido a preocupaciones sobre injerencias extranjeras en los asuntos nacionales. Además, instó al Ejecutivo a hacer una evaluación integral de la situación económica y social.
Respecto a la posible reactivación de movilizaciones por parte de la COB, Argollo no quiso adelantar decisiones, indicando que se actuará de manera orgánica. Reconoció que la excepcionalidad del estado de emergencia impidió convocar un ampliado nacional antes, pero se prevé que esta reunión suceda próximamente para evaluar la situación tras tres meses de medidas excepcionales.
El presidente de la COB reafirmó el compromiso de la central sindical con el diálogo, aunque advirtió que el creciente descontento social podría llevar a nuevas protestas si el Gobierno no aborda adecuadamente los problemas económicos que afectan a la ciudadanía. "Hemos tenido una gran oportunidad para resolver estos problemas en estos tres meses", concluyó.
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