Retos del Gobierno y el llamado a una nueva alianza social
por Adriana Grájeda
3 de septiembre de 2026

El reciente escándalo Beller-Cerimedo ha desviado el enfoque de lo que realmente importa: establecer las bases para lograr avances significativos a largo plazo en la sociedad boliviana.
Es fundamental entender que estos objetivos no se alcanzan mediante soluciones rápidas, ya que su complejidad exige la colaboración de todos los sectores de la sociedad. Un presidente, por hábil que sea, no puede lograrlo solo, ni siquiera con el mejor gabinete o el apoyo de fuerzas políticas que se opongan al regreso del populismo.
Frente a la supuesta debilidad gubernamental, los ciudadanos deben ser conscientes de la situación y trabajar en su solución. Ya no es suficiente una alianza entre clases, es necesario crear una colaboración entre los sectores más influyentes del país, incluyendo empresarios, organizaciones sociales, medios de comunicación, universidades e iglesias.
Oportunidad perdida del Gobierno de Paz.
La administración del presidente Rodrigo Paz ha desaprovechado la oportunidad de liderar este proceso. Su gestión se ha caracterizado por la ineficacia y la falta de respuestas ante acusaciones de corrupción que aún no han sido aclaradas.
Para poder cumplir con su mandato, es necesario que el presidente transforme su enfoque y se aleje de la inacción. A pesar de que existen propuestas como referendos revocatorios o juicios de responsabilidades, es vital que el Gobierno actúe para prevenir un resurgimiento del populismo.
Los enfoques extremos, como un golpe de estado o una revuelta popular, solo servirían para socavar el proyecto democrático y facilitar el retorno de prácticas populistas. La solución radica en que el presidente complete su mandato y adopte un enfoque proactivo, buscando la colaboración de líderes de oposición para implementar medidas efectivas.
El futuro del país dependerá de la capacidad de los actores sociales de formar una gran alianza que impulse la transición democrática. Este esfuerzo colectivo es esencial para enfrentarse a los desafíos que plantea el populismo en el electorado boliviano.
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