La simulación interprofesional transforma la educación en salud
por Tatiana Ledezma
4 de septiembre de 2026

La simulación interprofesional se ha convertido en una herramienta clave en la formación de estudiantes de diversas disciplinas de la salud, como Medicina, Enfermería, Bioquímica, Farmacia y Odontología. Esta metodología les permite prepararse para trabajar de manera conjunta antes de interactuar con pacientes en la práctica real.
La realidad de un paciente en el sistema de salud no está fragmentada por especialidades, ya que puede requerir atención en múltiples áreas, lo que subraya la necesidad de un enfoque colaborativo entre profesionales. La Organización Mundial de la Salud (OMS) respalda esta visión, destacando que la educación interprofesional y la práctica conjunta son fundamentales para fortalecer los sistemas de salud.
Beneficios de la simulación interprofesional
Estudios recientes han demostrado que la simulación interprofesional mejora aspectos cruciales como la comunicación y el trabajo en equipo. Un metaanálisis de 2024 publicado en Nurse Education in Practice reveló incrementos significativos en los conocimientos interprofesionales tras participar en simulaciones colaborativas. Asimismo, otra revisión en BMC Medical Education destacó los beneficios en la comunicación obtenidos a través de simulaciones de alta fidelidad.
La metodología de simulación permite pausar los casos clínicos para reflexionar sobre las decisiones tomadas, facilitando así el aprendizaje a través del análisis. Keyla Carpiomedina, especialista anestesióloga, comentó que este enfoque brinda mayor seguridad para enfrentar situaciones reales, ya que la simulación presenta un entorno controlado donde se puede practicar sin riesgo.
Aunque la evidencia sobre los resultados de la simulación interprofesional es alentadora, aún existen interrogantes sobre la transferencia de esos aprendizajes a la práctica clínica y cómo impactan en los resultados de los pacientes. Esto pone de manifiesto la necesidad de que las universidades no solo formen profesionales capaces de actuar de manera independiente, sino también de colaborar con otros especialistas en la toma de decisiones.
La simulación interprofesional no reemplaza la experiencia clínica directa, sino que crea un espacio seguro para que los futuros profesionales desarrollen habilidades esenciales como la comunicación, el liderazgo, la coordinación y la toma de decisiones en equipo, elementos que son vitales antes de atender a pacientes en situaciones reales.
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