La 'caminata del gorila': un ejercicio que conquista el mundo del fitness
por Efraín Villarroel
5 de septiembre de 2026

A inicios de los años 2000, la canción "El baile del gorila" de Melody se convirtió en un fenómeno en las pistas de baile y estudios de danza a nivel global. Cerca de dos décadas después, la coreografía que una vez pareció extravagante ahora se ha transformado en una práctica popular conocida como "caminata del gorila", un ejercicio que activa los principales grupos musculares del cuerpo al imitar los movimientos de estos primates.
Este ejercicio se ha incorporado en las rutinas de gimnasia, calistenia y animal flow, siendo utilizado como parte del calentamiento. Para quienes lo practican, moverse como un gorila resulta no solo divertido, sino también beneficioso, ya que activa músculos que generalmente no se ejercitan en la vida cotidiana.
La influencer de fitness Sam Hope, en una columna de opinión en La Nación, compartió su experiencia: "Pude sentir lo rígidos que estaban mis músculos al volver a la posición de sentadilla. Me alegra haber dedicado nueve minutos al día a probar la caminata del gorila". Hope resalta que este ejercicio es excelente para mejorar la movilidad de caderas, hombros y muñecas, además de trabajar el core.
La caminata del gorila tiene sus raíces en los orígenes del ser humano, ya que nuestros antepasados se desplazaban utilizando sus extremidades. Investigaciones sugieren que realizar este tipo de movimiento, aunque sea por breves momentos, puede ser clave para desarrollar fuerza y movilidad sin necesidad de pesas o máquinas de gimnasio.
Este ejercicio desafía la fuerza y la coordinación, ya que implica movimientos poco comunes para los humanos actuales. Según el médico deportólogo Santiago Kweitel, director de la Diplomatura en Medicina Deportiva Pediátrica de la Universidad Favaloro, la caminata del gorila ofrece múltiples beneficios, incluyendo mejoras en el equilibrio, la coordinación y la movilidad de las caderas.
Quienes practican esta técnica destacan que ayuda a fortalecer los hombros y las muñecas, además de mejorar la estabilidad. Sin embargo, Kweitel sugiere que este ejercicio debería ser utilizado como una herramienta de activación muscular y no como un entrenamiento regular. Es recomendable realizarlo como parte de un calentamiento antes de otro entrenamiento más intenso.
Para realizar la caminata, se debe comenzar en una posición de sentadilla baja con los talones apoyados y las rodillas alineadas con los dedos de los pies. Luego, se debe balancear el cuerpo de lado a lado, manteniendo los brazos activos y el core activado. A pesar de sus beneficios, este ejercicio no es apto para todos, especialmente para quienes tienen lesiones en tobillos, rodillas o caderas. Se aconseja consultar a un médico antes de comenzar.


