Estudiantes de Unifranz impulsan planta de trucha en Cocapata
por Milton Terrazas
14 de septiembre de 2026

A 124 kilómetros de la ciudad de Cochabamba, Cocapata, situada a 3.800 metros sobre el nivel del mar, ofrece un entorno propicio para la crianza de trucha arcoíris. Este proyecto busca no solo elevar la producción sino también garantizar altos estándares en calidad e inocuidad para acceder a mercados más exigentes.
Con una población de 19.600 personas, según el Censo 2024, Cocapata cuenta con una diversidad de pisos ecológicos que permiten distintas actividades económicas. La piscicultura se presenta como una alternativa viable para diversificar la economía local.
Históricamente, la producción de trucha en la región ha sido mayormente artesanal, enfrentando problemas como la infraestructura deficiente para el faenado y la falta de un adecuado sistema de conservación y transporte del producto. La demanda en Cochabamba se estima en 1.400 toneladas anuales, lo que resalta la necesidad de desarrollar esta actividad de manera más profesional.
El proyecto, que lleva por nombre "Escama de Plata", fue elaborado por un equipo multidisciplinario de estudiantes de diversas carreras. Este grupo interactuó directamente con los productores locales para entender sus desafíos y necesidades, lo que les permitió formular una propuesta adaptada a la realidad del sector.
La estrategia incluye la implementación de empaques especializados y un sistema de trazabilidad que utilizará códigos QR para asegurar la calidad del producto en el mercado. Según Dayanara Abuid, estudiante de Unifranz, "conectar con ellos y aprender de su experiencia ha sido fundamental para el desarrollo del proyecto".
El diseño del proyecto contempla la creación de una planta procesadora de trucha que inicialmente se enfocará en la comercialización de trucha entera y el fileteado. Los estándares de calidad se basarán en certificaciones internacionales como ISO 9001 e ISO 22000, así como las regulaciones del SENASAG.
Las proyecciones económicas indican que en el primer año se podrían colocar 77.766 kilogramos de trucha, alcanzando más de 102.000 kilogramos en el quinto. Además, el proyecto evidencia un Valor Actual Neto positivo superior a Bs 556.152 y una Tasa Interna de Retorno del 23%, sugiriendo un retorno de la inversión entre el segundo y tercer año.
Saúl Soliz Velasco, director de Desarrollo Productivo del municipio, enfatiza la importancia de la colaboración entre la universidad y la comunidad. Para él, la educación debe estar en sintonía con las necesidades locales, creando profesionales comprometidos.
Este proyecto no solo se limita a la producción, sino que también se enfoca en la capacitación de 30 productores locales en buenas prácticas de faenado, manipulación y conservación de alimentos. Los productores, como Filemón Meneses Quispe, han valorado la dedicación de los estudiantes, que han caminado largas distancias para aprender de su labor.
María Alba Rocha, concejal del municipio, resalta el aprendizaje significativo que ha surgido de esta colaboración. Para los estudiantes, la experiencia ha sido una oportunidad para aplicar sus conocimientos a realidades tangibles, como lo expresa Rosa Chávez Ramallo, quien señala la unión de los productores como un aspecto inspirador.
El proyecto Escama de Plata, aunque aún en desarrollo, representa una mirada renovada hacia las potencialidades de Cocapata, transformando la producción tradicional de trucha en una oportunidad de crecimiento económico y social para la comunidad.


