Comunidades del TIPNIS en alerta ante nuevos intentos de carretera
por Efraín Villarroel
16 de septiembre de 2026

Las comunidades que conforman el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) han decidido entrar en estado de emergencia y vigilia continua ante el renovado interés por construir la carretera que uniría Cochabamba y Beni. Estas comunidades han manifestado su rechazo a cualquier proyecto vial que atraviese sus tierras, destacando la necesidad de proteger el medio ambiente ante el debilitamiento de la gestión del Servicio Nacional de Áreas Protegidas (SERNAP).
La determinación fue tomada por las organizaciones representativas del TIPNIS durante una asamblea extraordinaria en Trinidad, donde se aprobó el Voto Resolutivo N.º 010/2026, reafirmando el rechazo a la carretera manifestado previamente en marzo de 2023 durante el Magno Encuentro de Corregidores. Ellos advierten que podrían movilizarse si se continúa impulsando este proyecto.
Jacinto Noza Maleca, presidente de la Subcentral del TIPNIS, reafirmó que la postura de las comunidades se mantiene firme. "Nosotros mantenemos nuestra posición del mandato de un encuentro de corregidores donde rechazamos la carretera y se respeta esa decisión", declaró, además de informar que no han sido consultados por los legisladores que están promoviendo la iniciativa.
El Voto Resolutivo N.º 010/2026 también desestima cualquier intento legislativo que busque declarar la integración vial entre Cochabamba y Beni como prioridad nacional, subrayando que esta decisión es de cumplimiento obligatorio según sus normas internas.
La situación del TIPNIS revive tensiones de más de diez años. En 2011, las comunidades indígenas llevaron a cabo una histórica marcha en defensa de su territorio, lo que culminó con la aprobación de la Ley 180, que estableció el TIPNIS como patrimonio sociocultural y natural, y que marcó su carácter intangible.
Preocupaciones ambientales y culturales
Samuel Moyo Roca, líder de la Subcentral Sécure, manifestó que la inquietud no solo se centra en la carretera, sino en el impacto ambiental que tendría sobre las fuentes de agua y la biodiversidad del TIPNIS. Resaltó que la zona núcleo, que es vital para la vida cultural y ambiental de las comunidades, está en riesgo si se permite la construcción de la carretera.
Las organizaciones locales también han expresado su preocupación por la reestructuración del SERNAP. Exigen que se garantice la estabilidad del personal que protege el parque nacional, ya que el TIPNIS tiene una doble condición de territorio indígena y área protegida.
Rubén Noza Masa, guardaparque con 28 años de experiencia, advirtió sobre la escasez de personal y recursos en el área. Con solo 17 guardaparques para más de 1,2 millones de hectáreas, la protección del parque se ve amenazada. "No hay una ley que respalde el área protegida, lo que facilita el ingreso de proyectos sin consulta previa", agregó.
En respuesta a estas inquietudes, el Gobierno ha asegurado que no habrá despidos de guardaparques y que se está en un proceso de regularización que busca fortalecer la protección ambiental. Sin embargo, las comunidades insisten en que las acciones deben ser coordinadas con ellos.
Las comunidades están organizadas y han manifestado que si se continúa con el impulso de la carretera, están dispuestas a movilizarse para defender su territorio. A la par, una delegación indígena se encuentra en La Paz para abordar temas de resguardo con el SERNAP y legisladores locales.
El TIPNIS es un área de gran importancia ecológica, cultural y social, donde habitan los pueblos Tsimané, Yuracaré y Mojeño-Trinitario, y su historia legal refleja la lucha de sus comunidades por la defensa de sus derechos y su territorio.


