Un descubrimiento sobre el cáncer de mama podría ayudar a frenar su metástasis
por Gonzalo Balderrama
23 de septiembre de 2026

Un grupo de investigadores ha llegado a identificar un mecanismo que podría ser clave en la lucha contra la metástasis del cáncer de mama. Este trabajo, publicado en la revista científica Signal Transduction and Targeted Therapy, se centra en la proteína RAC1 y en un tipo de modificación molecular conocida como SUMOilación.
El estudio estuvo encabezado por Sonia Castillo-Lluva, investigadora de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), y contó con la colaboración de científicos de varias instituciones españolas y de la Universidad de Manchester. Castillo-Lluva se especializa en la investigación sobre la SUMOilación de RAC1 y su vinculación con la propagación del cáncer de mama.
La función de RAC1 en la propagación del cáncer
La proteína RAC1 participa en funciones celulares normales, como el crecimiento y el movimiento. Sin embargo, los investigadores han descubierto que una modificación específica de esta proteína permite a las células cancerosas moverse e invadir otros tejidos con mayor facilidad.
El estudio señala que la SUMOilación de RAC1 es fundamental para la formación de invadopodios, unas estructuras que las células tumorales utilizan para descomponer el tejido circundante y así diseminarse a otros órganos. Esto ayuda a clarificar una aparente contradicción: aunque mayores niveles de RAC1 suelen asociarse con un mal pronóstico, simplemente aumentar la cantidad de esta proteína no resultó suficiente para incrementar la metástasis en modelos experimentales, siendo la modificación a través de la SUMOilación el factor clave.
Avances en el tratamiento
A partir de esta investigación, el equipo desarrolló un péptido llamado TAT-PRASI, el cual tiene la finalidad de bloquear específicamente la SUMOilación de RAC1 sin eliminar la proteína por completo. En pruebas realizadas con células tumorales, modelos animales y organoides de pacientes, TAT-PRASI demostró ser efectivo al reducir la actividad de RAC1 y, por ende, la capacidad de las células para migrar e invadir otros tejidos, así como la diseminación metastásica. Estos efectos se observaron en diferentes subtipos de cáncer de mama, incluidos los tumores HER2 positivos y triple negativos.
Los investigadores sugieren que esta estrategia podría ser una alternativa al bloqueo total de RAC1, dado que esta proteína también desempeña funciones esenciales en células sanas. La idea es limitar únicamente su acción relacionada con la invasión tumoral.
A pesar de los prometedores resultados, es importante señalar que este descubrimiento se encuentra aún en una fase preclínica. Los estudios se llevaron a cabo en modelos celulares, organoides y animales, por lo que se requieren más investigaciones para establecer la seguridad, dosis, estabilidad y eficacia de este enfoque antes de considerar su uso en pacientes humanos. Los autores opinan que, si se validan estos hallazgos en futuras pruebas, la inhibición selectiva de la SUMOilación de RAC1 podría abrir nuevas oportunidades para el desarrollo de tratamientos que limiten la capacidad del cáncer de mama para diseminarse.


