Paro nacional indefinido de cisterneros por deudas y crisis del diésel
por Efraín Villarroel
27 de septiembre de 2026

Los transportistas de combustible a través de cisternas han anunciado un paro nacional indefinido debido a las deudas acumuladas por parte de YPFB y el impacto que el encarecimiento del diésel ha tenido en sus costos operativos. Sergio Kosky, líder del sector, indicó que la situación ha llevado a un límite crítico en sus finanzas.
Según los cisterneros, YPFB tiene pagos pendientes por los servicios prestados. En agosto, Kosky mencionó que algunos transportistas llevaban entre cuatro y cinco meses sin recibir ningún pago, además de enfrentar largas demoras en los procesos de carga y descarga de combustibles. También exigen una revisión de los fletes para adaptarlos a los nuevos costos operativos.
La situación se ha agravado con el reciente aumento del precio del diésel. A partir de septiembre, el costo pasó de alrededor de Bs 9,80 a casi Bs 18 por litro, lo que complica la sostenibilidad de las operaciones de los cisterneros. Kosky ha solicitado una nivelación de costos y ha advertido que podrían detener la carga y descarga de carburantes a la espera de una respuesta del Gobierno.
La posible paralización de los camiones cisterna podría repercutir negativamente en la cadena de suministro, dado que estas unidades son responsables de transportar gasolina y diésel desde las plantas de almacenamiento hacia las estaciones de servicio. En septiembre, ya se reportaron inconvenientes en Sucre, donde se formaron largas filas de cisternas y retrasos en la distribución del diésel, mientras los transportistas seguían reclamando por sus pagos.
Este conflicto entre el Gobierno, YPFB y los transportistas de combustible no es nuevo. A finales de agosto, las partes habían alcanzado un acuerdo para regularizar las deudas y revisar las condiciones económicas del transporte, lo que había llevado a la suspensión de una medida de presión anterior.
Sin embargo, las nuevas exigencias evidencian que las tensiones en torno a los costos de transporte y la provisión de combustibles siguen sin resolverse. La inquietud principal radica en cómo una posible paralización indefinida podría afectar la llegada de gasolina y diésel a las estaciones de servicio en todo el país.


