La sequía amenaza la ganadería en Chuquisaca afectando a 24 municipios
por Gonzalo Balderrama
29 de septiembre de 2026

La situación de sequía en Chuquisaca es alarmante. Según Marco Soliz, director de la Asociación de Gobiernos Autónomos Municipales de Chuquisaca (Agamdech), 24 de los 29 municipios del departamento han sido declarados en desastre por las condiciones climáticas adversas que amenazan a más de 67.000 cabezas de ganado.
Soliz destacó que los recursos económicos de los municipios se han agotado en un contexto crítico. Por ejemplo, 11 localidades están optando por llevar agua a las comunidades utilizando volquetas y tanques, ya que las fuentes naturales, como quebradas y ríos, se han secado completamente.
Efectos dramáticos de la sequía
Particularmente en la región del Chaco, se ha reportado un incremento de temperaturas superiores a 42 grados, lo que ha generado la muerte de ganado por falta de agua y forraje. Macharetí y Huacareta son los municipios más afectados, con un impacto directo en más de 1.800 familias guaranís y campesinas.
La región del Chaco es vital para la producción de carne en Bolivia, siendo Chuquisaca el tercer departamento en producción de ganado, con más de 200.000 cabezas registradas, de las cuales más de 80.000 se encuentran en Macharetí. La disminución de ganado no solo afecta a los productores, sino que también puede causar un aumento en los precios de los productos alimenticios.
Frente a esta emergencia, Soliz ha solicitado ayuda al Estado para dotar de cisternas, tanques de almacenamiento y motobombas que permitan trasladar agua a las zonas afectadas. La Gobernación de Chuquisaca prevé declarar el desastre oficialmente para acceder a asistencia del Viceministerio de Defensa Civil.
Además, se ha propuesto que el Ministerio de Economía aporte recursos extraordinarios a los gobiernos municipales para mitigar esta crisis. Las previsiones indican que las altas temperaturas continuarán en noviembre y diciembre, lo que podría agravar aún más la situación.
El cambio climático ya no es un discurso, lo estamos viviendo en carne propia, con esta falta de agua, con la afectación por la muerte de ganado, a la producción y si no reaccionamos de manera inmediata no vamos a poder garantizar la seguridad alimentaria y se van a encarecer los productos.


