Transformación económica a través del talento y la identidad territorial
por Gonzalo Balderrama
1 de octubre de 2026

Durante la conferencia "De la marca al territorio: cómo construir un clúster creativo", Carlos Eduardo Bares, secretario de Turismo y Cultura de Tarija, planteó que un territorio no solo debe basar su economía en recursos naturales, sino también en su identidad, conocimiento y creatividad. Este evento se enmarca en el IV Foro Internacional de Economía Creativa de la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz), donde expertos y emprendedores analizan el impacto de la economía creativa en el desarrollo regional.
Bares destacó que es fundamental reconocer que la identidad y las habilidades de las personas son recursos económicos valiosos. Tomando como base la experiencia de Tarija, una región tradicionalmente ligada al gas, el orador enfatizó la importancia de diversificar la economía y buscar nuevas fuentes de desarrollo.
El secretario mencionó que Tarija cuenta con un potencial significativo en áreas como la gastronomía, la artesanía, la música y la vitivinicultura, y propuso que el desafío consiste en unir estos talentos para crear actividades económicas sostenibles.
Bares explicó que este enfoque se alinea con la economía creativa, que abarca actividades donde el valor se origina en la creatividad y el conocimiento. Según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), las industrias creativas en América Latina tienen un considerable potencial para fomentar el empleo e impulsar la innovación.
Durante su intervención, Bares compartió cómo transformar productos tradicionales en experiencias más valiosas. Detalló que los visitantes de bodegas en Tarija buscan no solo adquirir vino, sino también conocer a los productores, disfrutar de la gastronomía y sumergirse en la cultura local.
Este enfoque se complementa con el turismo creativo, que involucra a los visitantes en actividades culturales. La UNESCO destaca que esta modalidad puede fomentar la participación y contribuir al desarrollo comunitario, integrando elementos como la gastronomía, la música y las tradiciones locales en una experiencia completa.
Bares propuso que el talento debe considerarse como una forma de infraestructura. "Eso es infraestructura, eso es talento y eso se exporta y la identidad se exporta", afirmó, subrayando la importancia de conectar a todos los actores de un territorio para transformar capacidades en oportunidades económicas.
El concepto de clúster creativo, mencionado por Bares, implica la colaboración entre empresas y emprendedores en un mismo sector. Un ejemplo práctico fue el turismo de bodas en Tarija, donde diferentes servicios se unieron para crear una red de proveedores y oportunidades en torno a esta actividad.
La experiencia de Tarija se orienta a certificar rutas turísticas en sus 11 municipios, integrando cultura y gastronomía, y buscando diversificar las temporadas turísticas. El objetivo es transformar recursos en productos de alto valor que puedan acceder a mercados tanto nacionales como internacionales.
"Podemos exportar toda esta identidad", afirmó Bares, enfatizando la necesidad de profesionalizar el talento y conectarlo con las empresas para desarrollar productos representativos del territorio.
El desafío final es establecer procesos que perduren más allá de los cambios políticos y que permitan que la creatividad se convierta en una herramienta clave para el desarrollo sostenible. "Los gobiernos tienen periodos, pero los territorios tienen procesos", concluyó Bares, resaltando la importancia de pensar en el desarrollo territorial a largo plazo.


