
El Tercer Monitoreo Ciudadano ha expuesto la detección de 25 tipos de plaguicidas en alimentos básicos de Cochabamba, advirtiendo que un 42% de estos son considerados altamente peligrosos. La investigación destaca el caso del chlorpyrifos, un insecticida que se encontró en lechuga con niveles 11 veces superiores al límite permitido por normativas internacionales.
El chlorpyrifos, utilizado en la agricultura para combatir plagas, ha sido vinculado a efectos neurotóxicos, afectando particularmente el desarrollo cerebral en niños. Se ha prohibido en 32 países, incluyendo Perú, lo que genera preocupación sobre su uso en Bolivia.
Otras sustancias peligrosas encontradas
- Carbendazim
- Propiconazole
- Omethoato
- Cypermethrin
- Bifenthrin
El estudio también identificó neonicotinoides como clothianidin, imidacloprid y thiamethoxam, así como cyhalothrin lambda en alimentos vendidos en supermercados. A pesar de que algunos residuos estaban por debajo de los límites establecidos, la exposición continua a estos químicos puede tener efectos acumulativos en la salud.
La investigación subraya la falta de conciencia entre comerciantes sobre los peligros de los alimentos contaminados y plantea la necesidad de implementar estrategias más efectivas, que incluyan regulaciones más severas y capacitación para garantizar la salud pública.
La situación actual plantea un serio desafío: lo que podría considerarse una ensalada saludable puede convertirse en un riesgo debido a la presencia de residuos tóxicos. Por ello, se hace urgente la revisión de la normativa sobre plaguicidas y el fortalecimiento de la vigilancia en la comercialización de alimentos.


