Posible prohibición de carruajes de caballos en Nueva York tras tragedia
por Efraín Villarroel
21 de octubre de 2026

El Concejo Municipal de Nueva York se reunirá este jueves para votar un proyecto de ley que podría poner fin a la actividad de los carruajes de caballos en Central Park. Esta decisión se da luego de la muerte de un turista de 18 años en junio, un evento que ha reavivado el debate sobre la seguridad y el bienestar de los animales involucrados en esta práctica.
La legislación en cuestión, conocida como 'La ley de Romanch', busca prohibir el uso de carruajes tirados por caballos a partir de junio de 2028 y contempla la reinserción laboral de los trabajadores del sector, que son alrededor de 200 personas.
La presidenta del Concejo Municipal, Julie Menin, ha impulsado esta iniciativa tras llegar a un acuerdo con el alcalde Zohran Mamdani. La medida cuenta con el respaldo de 29 legisladores, marcando un cambio significativo tras años de estancamiento en la discusión sobre los carruajes.
El accidente que desencadenó esta discusión ocurrió el 17 de junio cuando Romanch Mahajan, durante un paseo familiar, intentó ayudar a su madre que había caído del carruaje, resultando en su trágica muerte tras golpearse la cabeza. Este evento ha sido el primero de su tipo en los 150 años de historia de los carruajes de caballos en la ciudad.
Con el aumento de la cantidad de visitantes en Central Park, tanto los residentes como los defensores de los derechos de los animales han exigido la eliminación de esta industria, enfatizando las preocupaciones sobre la infraestructura y la seguridad.
Luego del accidente, se llevó a cabo una audiencia en julio para escuchar a los involucrados en la industria de los carruajes, donde varios familiares de la víctima solicitaron el apoyo a la nueva legislación.
Si se aprueba la ley, se detendrán inmediatamente las nuevas licencias para carruajes y se ofrecerán programas de asistencia laboral a los conductores y personal del sector, que principalmente son inmigrantes.
La discusión sobre la prohibición de los carruajes no es nueva, ya que ha resurgido ante incidentes previos donde caballos han sufrido daños fatales, lo que ha llevado a un creciente llamado a la abolición por parte de varias organizaciones animalistas y antiguos funcionarios.


