Rechazo de padres ante paro magisterial en Sucre
por Gonzalo Balderrama
23 de octubre de 2026

La Junta de Padres de Familia en Sucre ha expresado su disconformidad ante el paro del magisterio que está previsto para el 23 de octubre. Los padres exigen que se respete el calendario escolar y piden que se tomen medidas disciplinarias contra aquellos docentes que decidan paralizar las actividades educativas.
Eusebio Cordero, presidente de la Junta, subrayó la necesidad de asegurar el derecho a la educación. Este rechazo surge como respuesta a las presiones ejercidas por el magisterio, que se opone a la regionalización de la currícula. Los padres de familia han decidido solicitar a la Dirección Departamental de Educación que aplique la norma que establece que 'día trabajado, día cancelado'.
A pesar de que se ha anunciado un paro a nivel nacional, los padres esperan que los docentes reconsideren su postura y continúen con las clases de manera habitual. La posible suspensión de actividades podría tener un impacto irreversible en el aprendizaje de los estudiantes, en un momento crítico del ciclo escolar.
La Junta de Padres de Familia ha manifestado un fuerte rechazo a la suspensión de clases anunciada por los maestros urbanos para el 23 de octubre. Los padres insisten en que las autoridades educativas deben asegurar el cumplimiento del calendario escolar y aplicar las sanciones correspondientes a los docentes que interrumpan las clases.
Cordero también recordó que, aunque algunos docentes intenten reprogramar las clases perdidas más adelante, el daño al aprendizaje de los alumnos ya sería irreversible. La preocupación principal radica en que el año escolar está en su etapa final, con solo un mes y medio o dos meses restantes para su conclusión, y tras haber experimentado cambios por un descanso pedagógico anterior.
Por esta razón, los padres subrayan la urgencia de proteger los 200 días establecidos en el calendario académico y evitar nuevas interrupciones. A pesar de la confirmación del paro por parte de los docentes, los padres mantienen la esperanza de que los educadores reconsideren su decisión y se reanuden las actividades escolares sin contratiempos.


