Aumento del desempleo juvenil a nivel global en medio de desafíos económicos y tecnológicos
por Milton Terrazas
11 de agosto de 2026

Un total de 67 millones de jóvenes de 15 a 24 años se encuentran desempleados en el mundo, lo que representa una tasa de 12,4 %. Además, 257 millones de jóvenes no están involucrados en estudios ni trabajos, lo que equivale al 20 % de esta población, según los últimos informes de la OIT.
Las estadísticas del 2025 reflejan un leve aumento de una décima en la tasa de desempleo juvenil respecto al informe anterior de 2023, momento en el cual se había alcanzado un mínimo histórico. A su vez, el porcentaje de 'ninis' ha crecido en tres décimas, atribuible a factores como el estancamiento económico y la influencia de la inteligencia artificial en el mercado laboral.
Sukti Dasgupta, directora del Departamento de Empleo y Empresas Sostenibles de la OIT, señaló que el panorama que se había presentado en informes anteriores, donde los jóvenes se beneficiaban de la recuperación tras la crisis de la COVID-19, ha cambiado debido a la actual desaceleración económica y las tensiones geopolíticas.
Es preocupante que la tasa de desempleo juvenil esté aumentando, mientras que la tasa general de desempleo ha mostrado una ligera disminución. Actualmente, la probabilidad de que un joven no tenga un empleo es cuatro veces mayor que la de un adulto, lo que resalta una creciente desigualdad en el acceso al trabajo.
La llegada de la inteligencia artificial ha complicado aún más la situación. Según la OIT, un 6,1 % de los empleos ocupados por jóvenes están en sectores altamente susceptibles a la automatización. Dasgupta advirtió que los trabajos de media cualificación, especialmente en áreas administrativas y de oficina, están en riesgo de ser reemplazados por estas nuevas tecnologías, lo que tradicionalmente ha servido como puerta de entrada al mercado laboral para muchos jóvenes.
Si solamente un 10 % de estos empleos se vieran afectados, eso podría resultar en la pérdida de trabajo para 5,6 millones de jóvenes, en su mayoría en países de altos ingresos, o forzarlos a alejarse del mercado laboral. En las regiones de Europa occidental y América del Norte, el desempleo juvenil ha aumentado 0,8 y 1,6 puntos respectivamente, en contraste con el incremento global de solo 0,1 puntos.
La región que ha experimentado el mayor aumento en su tasa de desempleo juvenil es el norte de África, con un incremento de 1,8 puntos, y una tasa alarmante del 22,6 %, superada únicamente por los Estados árabes, que reportan un 26,2 %. En comparación, Europa occidental presenta un 15 %, el este asiático un 14,6 % y el sur de Asia un 14,3 %. América Latina y Norteamérica se sitúan por debajo de la media global, con tasas del 11,9 % y 9,8 % respectivamente.
Pese a que África subsahariana registra la tasa de desempleo juvenil más baja, con un 8,4 %, la OIT advierte sobre la necesidad de crear empleos dignos en esta y otras regiones en desarrollo, donde muchos jóvenes se ven obligados a aceptar trabajos informales que limitan su acceso a ingresos estables y protección social.
La OIT concluye que las tensiones geopolíticas y la rápida transformación tecnológica están llevando a los países hacia una nueva crisis en el empleo juvenil. Se hacen necesarios esfuerzos para fomentar la creación de empleos bien remunerados y con garantías sociales, ya que invertir en el empleo juvenil no solo es un deber social, sino también una decisión estratégica para el crecimiento económico futuro.


