Avances en la reducción del hambre en América Latina contrastan con el aumento de la obesidad y precios de alimentos saludables
por Adriana Grájeda
29 de julio de 2026

Un informe reciente de agencias de la ONU revela que América Latina y el Caribe han logrado en 2025 avances significativos en la lucha contra el hambre, aunque aún hay 32 millones de personas afectadas por la inseguridad alimentaria. Este informe, publicado en Roma, destaca la persistencia de problemas como la obesidad y el encarecimiento de dietas saludables en la región.
En términos globales, la inseguridad alimentaria afecta a aproximadamente 2.100 millones de personas, de las cuales el 22,9 % se encuentra en América Latina y el Caribe. Aunque esta cifra es preocupante, representa una disminución respecto al 33 % registrado en 2020, lo que sugiere que se están haciendo esfuerzos por mejorar la situación.
La prevalencia de hambre en América Latina se sitúa en el 4,8 % de la población, lo que implica una baja de más de un millón de personas en comparación con 2024 y 7,5 millones desde el pico de la pandemia. Sin embargo, este avance no es homogéneo; mientras que en América del Sur la subalimentación ha caído al 5,1 %, en el Caribe el 16,6 % de la población sufrió hambre en el último año.
Los datos detallados del informe, titulado 'El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo' (SOFI 2026), revelan que varios países están viendo una disminución en el número de personas subalimentadas. Por ejemplo, en Bolivia la cifra ha bajado de 2,6 millones en 2020 a 2,4 millones en 2025. Otros países, como México y Colombia, también han mostrado mejoras significativas.
Sin embargo, el crecimiento de la obesidad es un fenómeno alarmante. Según el informe, la tasa de obesidad en Latinoamérica ha aumentado casi diez puntos en la última década, pasando del 22,5 % en 2012 al 31,5 % en 2024. Este doble problema de hambre y obesidad refleja una crisis nutricional compleja.
Además, otro dato preocupante es el aumento de la anemia entre las mujeres, que se sitúa en 19,9 % en 2023. Este problema puede ser el resultado de una ingesta calórica adecuada pero de una dieta deficiente en micronutrientes esenciales.
Por si fuera poco, América Latina enfrenta los precios más altos del mundo para mantener una dieta saludable, con un promedio de 4,91 dólares. Juan Carlos Mendoza, director de Medio Ambiente, Clima, Género e Inclusión Social del FIDA, señala que la infraestructura inadecuada para la cadena de suministro de frutas y verduras contribuye a este fenómeno, generando pérdidas significativas en alimentos.
Para abordar el hambre y mejorar la seguridad alimentaria, Mendoza sugiere que la región diversifique su producción agrícola y adopte prácticas agroecológicas, lo cual podría ayudar a disminuir la dependencia de los hidrocarburos y aumentar la resiliencia frente a las fluctuaciones del mercado.
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