Bolivia se mantiene en los últimos lugares del Índice Mundial de Estado de Derecho
por Gonzalo Balderrama
22 de octubre de 2026

De acuerdo con el Índice Mundial de Estado de Derecho elaborado por el World Justice Project, Bolivia se posiciona en el puesto 130 de 143 países, quedando en el penúltimo lugar en la región, por delante únicamente de Nicaragua, Haití y Venezuela. Este informe, correspondiente al año 2026, muestra que a pesar de haber avanzado un puesto respecto al año anterior, el país continúa enfrentando problemas significativos en áreas como justicia, transparencia y protección de derechos fundamentales.
En comparación con años anteriores, Bolivia ocupaba el puesto 131 de 143 en 2025 y también el 131 de 142 en 2024. Esta tendencia indica una lucha constante por mejorar su imagen, pero con resultados insuficientes.
Áreas de mayor preocupación en el ranking
Los resultados del índice revelan que el país tiene su peor desempeño en justicia penal, donde ocupa el puesto 141 de 142 a nivel mundial y 31 de 32 en la región. Esta situación se debe a deficiencias en las investigaciones y en los procesos judiciales.
En el ámbito de la justicia civil, Bolivia se sitúa también en el puesto 140 de 143 globalmente y 30 de 32 en la región. Por otro lado, en lo que respecta a la transparencia y la lucha contra la corrupción, ocupa el puesto 140 de 143 en el mundo y 31 de 32 en América Latina, reflejando altos niveles de impunidad y la influencia de la política en los procesos judiciales.
El índice considera ocho factores en total, que incluyen límites al poder gubernamental, derechos fundamentales, orden y seguridad, aplicación de la normativa y gobierno abierto. En este último aspecto, Bolivia presenta su mejor posición, ocupando el puesto 87 de 143 a nivel global y 23 de 32 entre los países de la región.
Como abogados debemos sentir vergüenza (…) Es un desastre. Es la mejor prueba de que esas historias de que iba a haber reforma judicial ha sido una ‘estrategia envolvente’ (…) Somos prácticamente un estado de no derecho, una jungla y así jamás vamos a atraer inversiones que estamos rogando y clamando.
Desde 2015, Bolivia ha experimentado retrocesos y estancamientos en su índice, lo que refleja una falta de progreso real en la esfera de la justicia y el estado de derecho.


