Chile implementa medidas más estrictas contra el crimen organizado
por Efraín Villarroel
18 de agosto de 2026

El lunes, el Gobierno chileno, liderado por José Antonio Kast, envió al Senado una propuesta de reforma constitucional orientada a fortalecer la seguridad pública. Esta iniciativa busca establecer un nuevo estado de excepción para abordar la creciente preocupación por el crimen organizado en el país.
La propuesta incluye varias medidas dentro de la Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo (ACOT), y contempla ocho cambios a la Constitución que deberán ser analizados en un plazo de 15 días en el Senado.
Entre las principales características de este nuevo estado de excepción, se establece que el presidente puede decretarlo ante amenazas serias a la seguridad pública o cuando esta haya sido comprometida. La duración inicial es de hasta 120 días, con la opción de extenderlo una vez por el mismo período, sujeto a la aprobación del Congreso.
Durante la vigencia del estado de excepción, se podrán suspender derechos como la libertad de movimiento, y se otorgarán poderes al Ejecutivo para interceptar y registrar comunicaciones, así como requisar bienes en las áreas afectadas, que estarán bajo la supervisión de un Oficial General asignado por el presidente.
Actualmente, este estado de excepción ha sido renovado sin interrupciones en cuatro provincias de las regiones de Araucanía y Biobío desde 2022, como respuesta a episodios de violencia recurrentes. Esta figura permite el despliegue de fuerzas armadas con mayores capacidades para el control del orden público.
La reforma también introduce limitaciones para aquellos condenados por delitos relacionados con el crimen organizado o terrorismo, quienes no podrán ocupar cargos públicos de forma permanente ni acceder a ciertos beneficios penitenciarios durante 15 años.
Además, el proyecto faculta al presidente a declarar a ciertas agrupaciones como organizaciones terroristas o del crimen organizado, basado en un informe del Ministerio Público. Esta declaración deberá ser votada en el Senado en una sesión secreta y requiere el apoyo de dos tercios de los votos.
A diferencia de naciones vecinas, como Bolivia o Perú, Chile no es productor de drogas, sino un país que actúa como destino y plataforma de distribución hacia Asia, Europa y Estados Unidos. En los últimos años, el crimen organizado ha logrado establecerse en el país, convirtiéndose en un tema de alta preocupación para el Gobierno.


