Conexión Dorada: un proyecto que empodera a los adultos mayores en el entorno digital
por Tatiana Ledezma
3 de agosto de 2026

En Jacarandá, cada jueves se convierte en un punto de encuentro para la Asociación de Personas Adultas Mayores, donde las actividades incluyen el uso de celulares, no para la distracción, sino como una herramienta de aprendizaje y conexión.
Para muchos adultos mayores, operar un teléfono inteligente puede generar ansiedad. Preguntas como: ¿qué sucede si cometo un error? o ¿cómo puedo volver atrás en el menú? son comunes. Este desafío no proviene de la apatía, sino del temor y la complejidad del lenguaje tecnológico que enfrentan.
Con el objetivo de aliviar estas inquietudes, un grupo de estudiantes de diversas carreras de la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz) ha desarrollado el proyecto “Conexión Dorada”. Este esfuerzo busca cerrar la brecha digital y cuidar la salud mental de los adultos mayores a través de un enfoque de investigación-acción socioformativa.
Los futuros ingenieros de sistemas crearon una plataforma interactiva que simula el uso de aplicaciones populares como WhatsApp y Facebook. Utilizando tecnologías como JavaScript y PostgreSQL, esta herramienta permite a los adultos mayores practicar en un entorno seguro y libre de errores, familiarizándose con funciones cotidianas como enviar mensajes o compartir fotos.
Por su parte, el componente de Psicología, titulado Bienestar Dorado, se enfoca en la salud mental de los mayores, ofreciendo una revista digital y una serie audiovisual que aborda temas como la soledad y la depresión, así como estrategias para prevenir estas condiciones.
Los datos recabados en una encuesta a 70 adultos mayores revelaron que la desconexión no sólo se debe a la falta de acceso a internet, sino también a barreras como el lenguaje técnico y la falta de apoyo. El 49,3% expresó interés en aprender a usar WhatsApp, mientras que el 45,7% prefirió realizar el aprendizaje de manera presencial y práctica.
La experiencia de enseñanza no fue solo un reto tecnológico, sino también social. La estudiante de Publicidad y Marketing, Fernanda Durán, recordó los temores de que los mayores se sintieran incómodos. Sin embargo, el aprendizaje recíproco fue evidente, ya que los mayores no solo aprendieron a usar tecnología, sino que también compartieron sus inquietudes y contribuyeron a mejorar la plataforma.
La docente Alejandra Gutiérrez destacó que la tecnología no solo ayuda a los adultos mayores a conectarse, sino que también les permite restablecer vínculos sociales. Además, Katherine Ortega, estudiante de Psicología, enfatizó la importancia de reconocer que la tristeza no es un destino inevitable del envejecimiento, y que aprender a usar tecnología puede ser un medio para reducir el aislamiento.
La interacción entre jóvenes y adultos mayores en este proyecto ha demostrado que la brecha generacional se puede disminuir a través del diálogo y la comprensión mutua. Al final, enseñar a enviar un mensaje puede ser el primer paso para construir puentes interpersonales significativos.
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