El Auge de la Marea Azul y el Desvanecimiento de la Galaxia Rosa
por Silvia Orellana
16 de agosto de 2026

En 2024, Sebastián Grundberger lanzó su obra "La Galaxia Rosa", donde examina cómo el Foro de São Paulo y el Grupo de Puebla, junto a sus aliados, han menoscabado la democracia en América Latina. Este análisis plantea un seguimiento de la evolución política en la región desde el siglo XX.
Para entender el contexto, es importante retroceder a la década de 1950, cuando se produjo la caída de varios dictadores en la región, como Rojas Pinilla en Colombia y Trujillo en República Dominicana. Aunque el asesinato de Trujillo no trajo inmediata redemocratización, sí se generaron esperanzas en otros países como Colombia y Venezuela, que experimentaron procesos democráticos.
Cuba, en cambio, se consolidó como un bastión del enfrentamiento al imperialismo, y fue el epicentro de la Primera Marea Rosa. Este movimiento abarcó desde 1959 hasta finales de los años 80, cuando la caída del Muro de Berlín dejó a la izquierda latinoamericana sin un referente ideológico claro.
El renacer de la izquierda en la región se dio con la Segunda Marea Rosa a partir de 1990, impulsada por el Foro de São Paulo. Este foro, que aglutinó a más de 120 partidos y movimientos políticos, prosperó especialmente con la llegada al poder de figuras como Hugo Chávez y Lula da Silva, quienes reforzaron una agenda de izquierda en varios países.
Sin embargo, los fracasos económicos y políticos en varios gobiernos de izquierda han generado un contexto favorable para la Marea Azul, un fenómeno que se intensificó a partir de 2019 con la elección de líderes como Bukele en El Salvador y Bolsonaro en Brasil. Este cambio de rumbo ha llevado a una reconfiguración del poder político en la región.
En la actualidad, la Galaxia Rosa se encuentra reducida, con gobiernos totalitarios en Nicaragua y Cuba, y un complejo panorama en Venezuela. Mientras tanto, nuevos líderes emergen en el contexto de la Marea Azul, que sigue ganando terreno en varios países de América Latina.
El futuro de la política latinoamericana es incierto, y la pregunta que persiste es si el escenario se tornará nuevamente rosa o si continuaremos viendo un predominio de la Marea Azul. Esto dependerá del desempeño de las actuales administraciones en sus respectivos países.
En Bolivia, la situación actual se complica con la creciente insatisfacción hacia el gobierno elegido en octubre, la escasez de combustibles y la necesidad de reformas estructurales en áreas como hidrocarburos y energía.


