El Niño podría afectar a más de 1 millón de peruanos en los próximos meses
por Tatiana Ledezma
26 de agosto de 2026

Según el último informe del Estudio Nacional del Fenómeno de El Niño (Enfen), se anticipa que la magnitud de este fenómeno variará entre fuerte y extraordinaria, con efectos muy significativos esperados desde noviembre de este año hasta febrero de 2027.
Luis Enrique Vásquez, jefe del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), indicó que en un escenario desfavorable, hasta 1,2 millones de personas podrían verse afectadas por El Niño si alcanza niveles extraordinarios en los meses venideros.
El fenómeno de El Niño se caracteriza por un calentamiento anómalo del océano Pacífico Este Tropical, lo que provoca intensas lluvias en la costa norte de Perú y Ecuador, llevando a inundaciones, desbordamientos y huaicos.
Vásquez subrayó que actualmente es crucial limpiar los cauces de los ríos en las áreas más vulnerables y asegurarse de contar con asistencia humanitaria suficiente para atender a la población en caso de emergencia.
El jefe del Indeci también mencionó que 536 puntos críticos han sido identificados para actuar con prontitud, incluyendo el cauce del río Piura, que ha experimentado desbordamientos en eventos previos de El Niño.
"El problema es que tenemos población asentada sobre quebradas que quizá antes no se habían activado (con lluvias) y que ahora podrían hacerlo y verse afectados"
Además, se reporta que la temperatura del mar está entre 3,5 y 5 grados Celsius por encima del promedio histórico, lo que indica un posible evento fuerte de El Niño.
El sistema de alerta temprana también está operativo, lo que permitirá enviar notificaciones a los celulares de los habitantes de zonas específicas en caso de que se detecte un aumento en el caudal de los ríos.
Las proyecciones de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya (UARM) sugieren que los daños materiales podrían superar los 3.000 millones de dólares, con un impacto en el PIB de Perú que podría oscilar entre el 0,8 % y el 1 %.
Kiel Arroyo, economista de la UARM, alerta sobre los riesgos económicos que representaría un 'shock' tanto de oferta como fiscal, que podría iniciar con la interrupción de infraestructura y afectar a sectores como la pesca, la agricultura y la construcción.


