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Sociedad

Estrategias para mejorar el aprendizaje en secundaria

por Efraín Villarroel

21 de octubre de 2026


Para optimizar el aprendizaje en secundaria, es fundamental enfocarse en la capacitación de los docentes, promover la comprensión lectora, aplicar metodologías que aborden problemas reales y establecer una conexión efectiva entre la educación secundaria y las universidades. Los resultados del programa PISA, que evalúa las competencias de estudiantes de 15 años en lectura, matemáticas y ciencias, proporcionan una oportunidad valiosa para reflexionar sobre el estado de la educación y los cambios necesarios para enfrentar los actuales desafíos educativos.

La evaluación realizada en 2025 por la OCDE reveló un descenso en el rendimiento de los estudiantes en matemáticas y lectura en relación a 2022. Esta situación no solo plantea el reto de recuperar las calificaciones, sino de asegurar que los estudiantes adquieran habilidades que les permitan interpretar información, resolver problemas y aplicar lo aprendido en situaciones cotidianas.

Fortaleciendo la enseñanza desde el aula

Ariel Villarroel, coordinador del Instituto de Innovación Educativa de la Universidad Privada Franz Tamayo, enfatiza la importancia de fortalecer la educación secundaria y estrechar la brecha entre lo que se enseña en las escuelas y las exigencias universitarias. Para esto, es vital intervenir antes de que los alumnos ingresen a la educación superior y acompañar su desarrollo desde la infancia.

La actualización en la formación de docentes es esencial para mejorar la enseñanza. Villarroel sostiene que desarrollar competencias pedagógicas, comunicativas y digitales en los maestros puede ayudar a que se adapten mejor a las necesidades de sus alumnos, facilitando aprendizajes más sólidos.

Desde la infancia, es crucial construir habilidades cognitivas que permitirán a los estudiantes comprender textos y resolver problemas. Por lo tanto, es necesario adoptar una visión integral que abarque todos los niveles educativos, con el fin de detectar dificultades antes de que se conviertan en obstáculos significativos.

Metodologías activas y tecnología en el aprendizaje

Desde la Jefatura de Enseñanza y Aprendizaje de Unifranz, Mario Ariel Quispe resalta que las evaluaciones PISA no solo miden la capacidad de retener información, sino la habilidad de los estudiantes para aplicar lo aprendido en situaciones reales. Por tanto, el objetivo educativo debe cambiar hacia el desarrollo del pensamiento crítico.

Quispe sugiere la adopción de metodologías activas que fomenten la comprensión lectora y la resolución de problemas, como el aprendizaje basado en retos, que permite a los estudiantes involucrarse en proyectos comunitarios y conectar distintas áreas de conocimiento.

El uso de la tecnología también puede favorecer esta transformación educativa, siempre que se haga con objetivos claros. En lugar de simplemente restringir el uso de dispositivos, es fundamental enseñar a los estudiantes a utilizarlos de manera crítica, evaluando y analizando la información que reciben.

Por otra parte, es esencial que las universidades se enfoquen en la formación continua de los docentes y colaboren con el Estado y las comunidades para reducir las brechas educativas entre áreas urbanas y rurales. Las evaluaciones periódicas pueden proporcionar información valiosa para ajustar las políticas educativas.

Mónica Olmos, consultora en educación, sostiene que mejorar los aprendizajes implica enseñar a leer y comprender eficazmente, y no simplemente restringir el uso de dispositivos electrónicos. La comprensión lectora debe ser el resultado de un proceso pedagógico continuo tanto en el aula como en el hogar.

Las escuelas tienen la responsabilidad de generar espacios donde la lectura se complemente con preguntas, reflexiones y análisis, promoviendo así una comprensión profunda de los textos, lo que permitirá a los estudiantes formar sus propios criterios.

El hogar también juega un papel crucial en este proceso. La disponibilidad de libros, el ejemplo de lectura de los adultos y momentos compartidos de lectura son fundamentales para establecer hábitos que acompañen a los estudiantes durante su formación.

Olmos destaca la necesidad de contar con docentes capacitados para enfrentar los retos de la actualidad y de fortalecer una enseñanza rigurosa que respete las diversas necesidades de aprendizaje sin descuidar el desarrollo de competencias.

En el contexto boliviano, estas propuestas son cruciales para contar con un panorama claro sobre los aprendizajes. Aunque Bolivia no participa en PISA, el Observatorio Plurinacional de la Calidad Educativa se presenta como una herramienta clave para analizar el desempeño escolar y guiar los esfuerzos de mejora.

La integración de evaluación, investigación y práctica pedagógica es fundamental para identificar las áreas que necesitan atención prioritaria y las estrategias que han demostrado ser efectivas. Las universidades pueden contribuir mediante la formación docente, la investigación aplicada y la colaboración con las escuelas.

Las propuestas de Villarroel, Quispe y Olmos coinciden en que para mejorar la educación secundaria es esencial actuar en múltiples frentes: capacitar a los docentes, fomentar la comprensión lectora desde la niñez, aplicar el conocimiento a problemas concretos, integrar la tecnología de manera pedagógica y promover la participación activa de las familias.

El verdadero reto es convertir los diagnósticos en acciones sostenidas que vayan más allá de la mera preparación para pruebas, buscando una educación que forme a los jóvenes para entender su contexto, tomar decisiones informadas y enfrentar los problemas de una sociedad en constante cambio.


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