Expulsan a sacerdote jesuita por abusos a menores en España y Bolivia
por Efraín Villarroel
5 de octubre de 2026

Francesc Peris, de 84 años, ha sido expulsado de la Compañía de Jesús y del estado clerical tras ser acusado de cometer abusos sexuales en Cataluña y Bolivia entre 1974 y 2005. La orden religiosa ha expresado su pesar por el daño causado y ha asumido su responsabilidad moral e institucional en este caso.
El caso de Peris salió a la luz en 2021, cuando el periódico EL PAÍS presentó un informe al Papa Francisco identificando a 251 clérigos acusados de pederastia. Este documento desató una investigación sin precedentes en la Iglesia española, en la cual se incluyó el nombre de Peris. Sin embargo, la orden no tomó medidas hasta mayo de 2023, tras nuevas denuncias sobre su conducta en Bolivia.
Según la investigación, Peris abusó de al menos 22 menores durante su tiempo activo. La primera denuncia fue realizada por un estudiante del colegio Casp de Barcelona, quien reveló que los abusos fueron encubiertos por la dirección del centro. La situación se complicó aún más con los testimonios de víctimas en Bolivia, como el de Juana, quien narró una experiencia traumática en 1983 en el colegio Juan XXIII de Cochabamba.
Las denuncias no solo se limitaron a este caso, ya que Marta, otra víctima, relató haber sufrido abusos en 2004 durante una excursión. A pesar de que ella se lo comunicó a sus padres y a la dirección del colegio, el sacerdote no fue expulsado hasta 2005, tras la insistencia de las víctimas.
Recientemente, los jesuitas españoles han emitido un comunicado reconociendo sus errores del pasado y pidiendo perdón a las víctimas. El superior general de los jesuitas, Arturo Sosa, hizo hincapié en que la resolución de este caso no repara el daño causado, subrayando la importancia de escuchar y ayudar a quienes han sufrido.
A pesar de la expulsión de Peris, quedan interrogantes sobre el futuro de las víctimas en Bolivia, ya que la responsabilidad de investigar y reparar este daño recae en la Compañía de Jesús en Bolivia. Hasta el momento, no se han realizado reparaciones efectivas a las víctimas, a pesar de que se han documentado otros casos de abusos por parte de miembros de la orden.
Finalmente, Peris ha llegado a un acuerdo con la orden para residir en una casa de la Compañía, donde estará bajo estricta vigilancia y sin contacto con menores. Si bien su caso fue denunciado ante la justicia, se determinó que los delitos habían prescrito, lo que ha generado críticas sobre la falta de acción efectiva en estos casos.


