Familias salvadoreñas: de la huida ante las pandillas a la búsqueda de justicia
por Milton Terrazas
21 de octubre de 2026

En El Salvador, algunos padres han vivido una angustiante transición: de escapar de las pandillas que amenazan a sus hijos a convertirse en defensores de la justicia para aquellos que han sido arrestados injustamente. Este es el caso de Reynaldo Santos, quien se encuentra abogando por su hijo Jonathan, detenido el 26 de diciembre de 2022 bajo acusaciones de colaborar con pandillas.
Reynaldo explicó que, a pesar de que el acta de detención de Jonathan no menciona hallazgos relacionados con las maras y no había orden de captura en su contra, la Policía lo arrestó. Un agente le aseguró que su hijo "está limpio" antes de llevarlo a la cárcel, lo que resalta la falta de evidencias que justifiquen su detención en el marco del régimen de excepción.
Desde marzo de 2022, El Salvador se encuentra bajo un régimen de excepción que ha llevado a la detención de más de 96,000 personas acusadas de ser pandilleros o cómplices, generando una ola de apoyo popular, aunque también críticas por parte de organizaciones de derechos humanos que han reportado más de 6,400 casos de abusos.
Contradicciones en la lucha por justicia
Reynaldo reflexionó sobre la contradicción de su situación: "Fuimos víctimas de grupos delincuenciales y hoy somos víctimas del Gobierno". Recordó que en 2017, su hijo mayor denunció a pandilleros que intentaban extorsionarlo, lo que obligó a su hijo a huir para salvar su vida. Para él, vivir en una zona estigmatizada como Soyapango no implica tener vínculos con la criminalidad.
El presidente Nayib Bukele ha propuesto un plan para revisar los casos de cerca de 5,000 presos considerados colaboradores no habituales de las pandillas, en medio de un panorama donde se estima que el 50% de la población carcelaria está compuesta por miembros activos de estas organizaciones delictivas.
Por otro lado, Josefina Elías, madre de René Campos, también enfrenta la angustiante realidad de no ver a su hijo desde su detención en junio de 2023. La escasa información que recibe solo refuerza su lucha por demostrar su inocencia, sintiéndose impotente tras la pérdida de documentos cruciales en las gestiones para su liberación.
"Yo sé que, en nombre de Dios, mi hijo es inocente. Soy una madre luchadora, buscando justicia", declaró Josefina, reafirmando su compromiso por demostrar la inocencia de su hijo.


