Giro inesperado en el caso Beller: un atentado y un embarazo
por Gonzalo Balderrama
18 de agosto de 2026

El incidente que involucra a Nadia Beller y al argentino Fernando Cerimedo ha dado un nuevo giro, generando un fuerte impacto político debido a la relación cercana de Cerimedo con el presidente Rodrigo Paz. Beller fue víctima de un ataque armado en Santa Cruz, donde resultó herida con tres disparos. La Policía investiga quiénes son los responsables del atentado y qué motivó este ataque.
Un informe médico indicó que Beller estaba aproximadamente en su cuarta semana de embarazo al momento del ataque. Cerimedo fue detenido en Santa Cruz cuando intentaba abandonar el país y actualmente enfrenta una investigación por su presunta implicación en el ataque.
Relaciones políticas complicadas
La conexión política entre el caso y el presidente Rodrigo Paz es innegable. Cerimedo es conocido como asesor personal del mandatario y ha estado presente en círculos cercanos a él. Durante su campaña electoral, Paz destacó su vínculo con Cerimedo al mencionarlo como profesor de su hija, pero se ha comprobado que su influencia se extendía más allá de lo educativo, participando activamente en la comunicación y coordinación política del Gobierno.
La detención de Cerimedo es aún más significativa dada la historia de conflictos entre él y Beller, la cual incluye versiones de episodios previos de violencia. La investigación deberá dilucidar si hay una conexión entre estos antecedentes y el atentado, así como identificar a los responsables materiales y a quién pudo haber dado la orden.
El desarrollo de este caso es crucial, ya que Cerimedo, siendo una figura de confianza en el entorno presidencial, podría tener implicaciones más allá de lo personal. La investigación se centrará en determinar su grado de involucramiento en el ataque y las circunstancias que llevaron a la agresión.
Este evento refuerza las interrogantes sobre la confianza y la influencia que Cerimedo ha tenido en el círculo presidencial. Aun así, no se puede afirmar que el presidente Paz haya tenido conocimiento del atentado, a menos que surjan pruebas que lo vinculen directamente. Sin embargo, la situación inevitablemente ejerce presión sobre su administración y vuelve a poner en la mira una figura ya cuestionada en el pasado.


