Impacto del aumento de precios en la alimentación de los hogares bolivianos
por Gonzalo Balderrama
5 de octubre de 2026

Un estudio realizado por la Defensoría del Pueblo revela que el aumento en los precios de los alimentos ha llevado a que uno de cada tres hogares en Bolivia reduzca la cantidad de comidas diarias. Esta situación se ha vuelto más crítica en las últimas semanas, coincidiendo con el incremento de los costos de productos básicos.
La investigación, que abarcó las nueve capitales de departamento y la ciudad de El Alto, se llevó a cabo entre el 31 de julio y el 25 de septiembre. Durante este periodo, la Defensoría identificó un aumento significativo en los precios de 21 productos esenciales para la canasta familiar.
Pedro Callisaya, defensor del Pueblo, enfatizó que existe una "alerta nutricional" que debe ser considerada, dado que el acceso a alimentos se ha visto gravemente afectado. El 94% de las personas consultadas ha reportado haber disminuido la cantidad de alimentos que compran, mientras que un alarmante 71% siente que sus recursos son insuficientes para cubrir sus necesidades alimentarias.
El informe destaca que el 33% de los hogares ha reducido sus raciones diarias y que una parte considerable de sus ingresos es ahora destinada a la compra de alimentos. Además, el 18% de los encuestados indicó que sus recursos solo les permiten acceder de manera parcial a los alimentos esenciales, lo que agrava su situación.
Callisaya también alertó sobre el riesgo de un deterioro en la calidad nutricional de la dieta familiar, ya que muchas familias están optando por productos más económicos que suelen tener un menor valor nutricional. Esto se traduce en cambios en los hábitos alimenticios que pueden afectar la salud a largo plazo.
La situación es particularmente grave para las personas adultas mayores y aquellas con discapacidad, quienes se encuentran entre los grupos más afectados por el encarecimiento de los alimentos. Además, el 11% de los encuestados ha reducido sus gastos en salud para poder destinar esos recursos a la alimentación, lo que refleja la presión económica que enfrentan.
La Defensoría del Pueblo atribuye esta preocupante situación al aumento de precios que se ha producido tras la eliminación de la subvención al diésel y ha instado a la implementación de medidas que aseguren el derecho a la alimentación de la población boliviana.


