La compleja realidad del Trópico de Cochabamba: entre lawfare y oportunidades
por Adriana Grájeda
24 de agosto de 2026

El Trópico de Cochabamba se reconoce por su notable potencial tanto productivo como turístico; sin embargo, esta riqueza se ve opacada por la presencia de actividades delictivas, como el narcotráfico y los sicariatos, que afectan cotidianamente a sus habitantes.
A pesar de contar con órdenes de aprehensión en su contra, Evo Morales se mueve libremente por la región, e incluso cuenta con el saludo de algunos efectivos policiales, lo que genera la percepción de que el lugar opera bajo sus propias normativas.
Con relación a los mandamientos de aprehensión, de manera general, nosotros los policías tenemos la obligación de dar cumplimiento.
El narcotráfico parece haber evolucionado en esta área, ampliando sus operaciones más allá de la producción, incluyendo acopio, cristalización y transporte de drogas, utilizando redes y rutas menos vigiladas.
La Policía, aunque dice tener presencia en el Trópico, reconoce que enfrenta dificultades en cuanto a recursos humanos, lo cual limita sus acciones. La exfiscal antidrogas, Faridy Arnez Arze, señala que las acciones deben enfocarse no solo en destruir fábricas, sino en rastrear el financiamiento del narcotráfico.
Por otro lado, la situación de vehículos indocumentados también es preocupante. Desde la Dirección de Prevención para el Robo de Vehículos (Diprove), se admite que conocen la problemática, aunque reiteran que les falta capacidad para actuar de manera directa en estos casos.
Este entorno delictivo incluye el tráfico de combustible, ya que en diversas localidades del Trópico se comercializan hidrocarburos de forma ilícita, algo que se ha podido constatar en terreno por medios locales.
La violencia también ha hecho un marcado regreso con el incremento de sicariatos. Hasta la fecha, al menos ocho homicidios se han reportado en lo que va del 2026, lo que mantiene en alerta a las autoridades policiales que planifican acciones ante esta creciente amenaza.
Sin embargo, el gobernador de Cochabamba, Leonardo Loza, rechaza la percepción de un Trópico de ley sin ley y sostiene que la Policía está activa en la región, defendiendo la imagen del área ante el estigma de la criminalidad.
El potencial del Trópico también es indiscutible en términos de producción agrícola, a pesar de que la inseguridad ha impactado negativamente en la actividad turística. Los productores locales, como Rolando Morales de la Cámara Agropecuaria, destacan las pérdidas que han sufrido debido a bloqueos y conflictos, aunque resaltan que son líderes en la producción de diversas frutas.
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