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La experiencia que cambió la vida de un neurocirujano: del escepticismo a la espiritualidad

por Silvia Orellana

25 de agosto de 2026


Eben Alexander, un neurocirujano estadounidense de 54 años, vivió una experiencia que transformó por completo su percepción del mundo. Con una carrera centrada en la ciencia, el empirismo y el escepticismo hacia lo espiritual, se encontró al borde de la muerte tras contraer una bacteria que afectó gravemente su cerebro. Su camino a la recuperación fue considerado milagroso por los médicos, pero lo que realmente lo impactó fue su relato de haber estado en una dimensión trascendental durante su coma.

El acontecimiento que cambió su vida ocurrió el 10 de noviembre de 2008, mientras se encontraba en Israel. Alexander desarrolló una agresiva infección por la bacteria Escherichia coli que atacó su corteza cerebral. A pesar de que la medicina pronosticaba su muerte inminente, el neurocirujano cayó en un coma durante siete días, donde vivió una experiencia extraordinaria en su mente.

En su libro "La prueba del cielo", Alexander detalla esta experiencia extraordinaria. Asegura que, como médico, siempre había sido escéptico de las narrativas sobre experiencias cercanas a la muerte. Sin embargo, su vivencia multidimensional cambió su perspectiva: "Lo que voy a contarles es lo más importante que van a oír jamás y, además, es verdad", escribió en su obra.

Durante su experiencia en coma, Alexander se sintió sumergido en una oscuridad total, sin recordar su identidad ni su físico. Con la llegada de una luz brillante, se encontró en un entorno resplandeciente que describió como un paraíso. En este nuevo plano, voló sobre paisajes de belleza indescriptible y se encontró con una figura luminosa que, años después, identificó como su hermana biológica.

La recuperación de Alexander sorprendió a sus colegas, pero para él, la experiencia fue más que un simple retorno a la salud. En su libro, sostiene que la ciencia y la espiritualidad son complementarias y deben coexistir. El mensaje que desea transmitir es que la muerte no es el final, sino una transición hacia un estado de amor y aceptación.


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