La gestión de Justiniano bajo la lupa por la inacción frente a Evo Morales
por Tatiana Ledezma
31 de agosto de 2026

El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, ha sido nuevamente objeto de reproches debido a la escasez de resultados tangibles en relación con las órdenes de captura emitidas contra Evo Morales. A pesar de que el Gobierno sostiene un discurso enérgico sobre la situación, Morales se encuentra refugiado en el Trópico, respaldado por un grupo de seguidores, a pesar de las órdenes judiciales que pesan sobre él.
Las críticas hacia Justiniano se intensifican, especialmente tras sus declaraciones de junio, donde afirmaba que Morales debía enfrentar a la justicia por su supuesta responsabilidad en los bloqueos que afectaron al país por más de 50 días. A medida que transcurre el tiempo, el objetivo del Gobierno de hacer que Morales responda ante la ley sigue siendo esquivo.
El Gobierno había diseñado un plan para ingresar al Trópico, en coordinación con el Alto Mando Militar y Policial, pero hasta el momento, Morales continúa en su refugio sin que se materialice dicha operación. Esta situación pone en tela de juicio la capacidad de gestión del área de Defensa.
Conflictos y reacciones ante la situación
En agosto, Morales realizó acusaciones sobre un supuesto operativo en su contra, lo que llevó a Justiniano a desmentirlo y calificarlo de infundado. Sin embargo, el ministro reconoció que existen órdenes de aprehensión que deben ser cumplidas, en conformidad con la ley. A pesar de las advertencias de Justiniano, las Fuerzas Armadas permanecen en estado de excepción, mientras Morales sigue en el Trópico.
El escenario es complejo para Justiniano, quien ahora tiene la tarea de mostrar que las acciones de Defensa van más allá de simples anuncios y despliegues, y que realmente pueden traducirse en resultados efectivos. La permanencia de Morales en su bastión se convierte en un desafío significativo para el ministro y para el Gobierno en general.
Más de Política
Otras notas de la sección


