
Ignacio Walker, exministro de Relaciones Exteriores de Chile, comentó recientemente sobre la política exterior de su país, destacando la importancia de la disuasión militar y la diplomacia. Su perspectiva sugiere que la guerra no se limita a ser un episodio del siglo XIX, sino que se presenta como una realidad latente en la política actual. Walker parece coincidir con la noción de que la historia está más viva de lo que parece.
En el contexto de tensiones pasadas, un diplomático recordó que el dictador boliviano Hugo Banzer, durante la década de 1970, estaba preocupado por las posibilidades de un conflicto armado, temiendo que Perú pudiera atacar a Chile atravesando Bolivia. Este temor también podría haber estado presente si Chile decidiera actuar contra Perú.
Ahora, gracias a documentos desclasificados de 1977, se confirma que Banzer estaba efectivamente alarmado por la posibilidad de una guerra en el Cono Sur. En ese año, Bolivia fue testigo de una creciente tensión militar entre Perú y Chile, donde Banzer expresó a funcionarios estadounidenses su creencia de que ambos países terminarían en conflicto a menos que existiera una intervención internacional.
Durante una reunión de la OEA en 1977, el secretario de Estado Cyrus Vance solicitó a Oscar Adriázola Valda, canciller boliviano, su análisis sobre la situación en la región. Adriázola advirtió sobre el armamento avanzado adquirido por Perú a la Unión Soviética, señalando que esto había desestabilizado el equilibrio militar en los Andes, generando preocupaciones entre las naciones vecinas sobre un posible conflicto armado.
En septiembre de ese mismo año, Banzer asistió a una cumbre en Washington en la que discutió la situación. Hizo hincapié en que, a pesar de la neutralidad de Bolivia, un enfrentamiento entre Chile y Perú podría llevar a que el combate se desarrollara en territorio boliviano, lo que sería desastroso para el país. Además, Banzer planteó la posibilidad de establecer un corredor boliviano hacia el océano Pacífico como una forma de mantener la paz entre las naciones en conflicto.
El inminente viaje del presidente chileno Gabriel Boric a Bolivia ha suscitado preocupación, especialmente en el contexto de la cooperación militar entre EE. UU., Chile y otros países en la lucha contra el narcotráfico. Esta situación resalta la necesidad de líderes que actúen con responsabilidad y visión, tal como lo hizo Banzer en situaciones similares en el pasado.


