Legisladores demandan acciones inmediatas ante la escasez de garrafas de gas
por Gonzalo Balderrama
22 de octubre de 2026

La crisis por la escasez de garrafas de gas Licuado de Petróleo (GLP) en Bolivia se mantiene, lo que llevó a varios legisladores a expresar su preocupación en una sesión realizada el 22 de octubre. Subrayaron la necesidad de una respuesta urgente del gobierno para enfrentar las dificultades que atraviesnan los hogares bolivianos.
La diputada Sandra Rivero cuestionó la gestión del gobierno al señalar que la falta de planificación ha contribuido a esta crisis. Según ella, no existe un plan claro para abordar el problema del suministro de gas que afecta a las familias, especialmente a aquellas que dependen de él para cocinar y para pequeños negocios.
Por su parte, el diputado José Luís Porcel sugirió una revisión del Presupuesto General del Estado (PGE) para el año siguiente, proponiendo la eliminación parcial de la subvención a la garrafa de gas como una posible solución. Además, planteó la idea de implementar un sistema de carnetización para distribuir garrafas según las necesidades de cada familia.
La diputada Ximena Arispe anunció que lideró un operativo en La Paz para asegurar que las garrafas lleguen a las comunidades necesitadas. A partir de ahora, los camiones de distribución contarán con la vigilancia de la Policía para garantizar que se sigan las rutas establecidas, buscando así mitigar el problema del desabastecimiento.
La escasez ha creado situaciones de tensión en diferentes barrios de La Paz y El Alto, donde los ciudadanos han enfrentado largas filas y bloqueos en su búsqueda de gas. Los legisladores instaron a la población a denunciar cualquier irregularidad en la venta de garrafas, haciendo hincapié en la importancia de combatir el contrabando y la especulación de precios.
Las autoridades han identificado el contrabando de garrafas hacia países vecinos como uno de los principales factores que agravan la crisis, ya que allí el gas se comercializa a precios mucho más altos. Además, mencionaron la sobredemanda y problemas logísticos en el transporte del GLP como complicaciones adicionales a la situación actual.
La situación actual ha llevado a que se activen operativos conjuntos entre la Policía y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) con el objetivo de proteger las rutas de distribución y frenar el desvío ilegal de garrafas hacia el exterior, especialmente a Perú, donde la demanda es también alta.


