Lula da Silva y Flávio Bolsonaro inician sus campañas presidenciales centradas en la seguridad
por Silvia Orellana
16 de agosto de 2026

El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro, principal candidato de la oposición, comenzaron sus campañas para las elecciones presidenciales de octubre en lugares icónicos de sus trayectorias políticas. Ambos candidatos se enfocan en la lucha contra el crimen organizado, un tema central en la actual contienda electoral.
Lula, que busca obtener su cuarto mandato no consecutivo a los 80 años, eligió el Estadio Municipal Primero de Mayo en São Bernardo do Campo, en las afueras de São Paulo, lugar donde comenzó su carrera como sindicalista. En un mitin que se tiñó de rojo, reunió a miles de seguidores quienes celebraron su legado social y su historia de lucha contra la dictadura militar en Brasil.
Por su parte, Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, optó por la playa de Copacabana en Río de Janeiro, un bastión político familiar. En un evento que reunió a varios cientos de simpatizantes, Flávio apareció con un chaleco antibalas y una camiseta que proclamaba: “Mi partido es Brasil”, mientras ondeaban banderas brasileñas y estadounidenses entre la multitud.
Encuestas y estrategias de campaña
Las encuestas de opinión revelan que la decisión sobre el próximo presidente de Brasil podría ser muy reñida entre Lula y Flávio. Según un sondeo reciente de la firma Quaest, en una posible segunda vuelta Lula obtendría el 43% de los votos, mientras que Flávio alcanzaría el 40%, con un 4% de indecisos. El resto de los candidatos apenas superan el 5% de intención de voto.
En su discurso, Lula se comprometió a combatir los feminicidios y las finanzas del crimen organizado, al tiempo que afirmó que no permitirá que las potencias extranjeras se aprovechen de los recursos naturales de Brasil. A pesar de sus críticas, no mencionó directamente a Jair Bolsonaro ni a su hijo Flávio, buscando quizás evitar una polarización extrema en su mensaje.
Flávio, por su parte, acusó a Lula de ser responsable de la deuda de las familias brasileñas y de la corrupción en su gobierno. En su primera intervención en campaña, realizó un fuerte ataque al actual presidente, a quien calificó de representar un 'camino de las tinieblas'. Además, propuso varias medidas drásticas para combatir el crimen, como la reducción de la mayoría penal y la castración química para pederastas.
En su cierre, Flávio defendió el legado de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, quien se encuentra bajo arresto domiciliario por su implicación en un intento de golpe de Estado, reafirmando el lema de su campaña: “Brasil por encima de todo y Dios por encima de todos”.


