Nuevo Comandante de la Policía Anuncia Estrategia Firme Contra la Corrupción
por Milton Terrazas
10 de septiembre de 2026

La Policía Boliviana ha nombrado a Adrián Javier Álvarez Arismendi como su nuevo comandante general interino, en sustitución de Mirko Sokol. Junto a él, fueron designados Roger Roca Saavedra como subcomandante general y jefe de Estado Mayor, y Franz Williams Cabrera Quispe como inspector general.
El cambio de mando se oficializó el 31 de agosto, durante una ceremonia en la que el presidente Rodrigo Paz tomó juramento a las nuevas autoridades. Antes de asumir este cargo, Álvarez se desempeñaba como director nacional de Tecnologías y Telemática y había sido comandante de la Policía en El Alto.
Una de las metas más importantes que ha establecido el nuevo comandante es el combate a la corrupción dentro de la Policía. Álvarez enfatizó la necesidad de reforzar los mecanismos de control y fiscalización, así como implementar criterios de meritocracia, integridad y idoneidad al momento de asignar cargos, dejando atrás las influencias y amistades que han afectado a la institución.
Además, el comandante Álvarez propuso incorporar más tecnología en las operaciones policiales, incluyendo el uso de drones para mejorar el patrullaje en los nueve departamentos del país. También busca fortalecer la inteligencia criminal para hacer frente a problemáticas como el narcotráfico, el crimen organizado, la trata de personas y el lavado de activos.
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, expresó su apoyo a la nueva gestión policial y subrayó que la honestidad, transparencia e integridad deben ser pilares fundamentales en el comportamiento de los funcionarios policiales. Esta renovación del Alto Mando se produce en un contexto en el que el Gobierno impulsa una nueva etapa de institucionalización y profesionalización de la Policía.
Frente a estos cambios, el nuevo Alto Mando enfrenta el desafío de demostrar que esta renovación implica más que un simple cambio de nombres; se espera que implique una transformación real dentro de la Policía Boliviana para recuperar la confianza de la ciudadanía.
"La honestidad, transparencia e integridad deben ser la base de la conducta policial"


