Bs 12.04 dólar BCB 18°C Cochabamba
Política

Rodrigo Paz y la falta de rumbo político: un análisis crítico

por Silvia Orellana

5 de agosto de 2026


La decisión del presidente Rodrigo Paz de reducir su gabinete de 14 a 12 ministerios ha intensificado las críticas hacia su administración, abriendo un nuevo debate sobre la efectividad del Gobierno frente a la crisis económica y social que atraviesa el país.

Andrés Delgadillo, analista jurídico y político, expuso en el programa “LA Radio TV Edición Tarde” que los ajustes realizados en el gabinete parecen más orientados a la gestión administrativa que a un verdadero plan político que refuerce la estructura del Ejecutivo. Delgadillo indicó que la salida de José Luis Lupo, exministro de la Presidencia, puede estar vinculada a su cercanía con Samuel Doria Medina, sugiriendo que su posible ascenso a la Organización de Estados Americanos (OEA) podría ser visto como “vacaciones pagadas”.

El analista resaltó que el nuevo gabinete carece de personalidades con el peso político necesario para garantizar la gobernabilidad del país. En su opinión, la eliminación de ministerios sin una estrategia clara para mejorar la gestión pública es una medida sin fundamento. En particular, criticó la desaparición del Ministerio de Planificación, señalando que esto evidencia la falta de un proyecto de desarrollo nacional, al afirmar que dejar a Bolivia sin dicha cartera es indicativo de la ausencia de planificación.

Delgadillo también comentó sobre la transformación del Ministerio de Culturas y Turismo en una simple agencia, argumentando que este cambio no aporta un impacto estructural significativo. Su evaluación política sugiere que el Gobierno sigue sin un rumbo claro, asegurando que la administración de Paz carece de un plan político y programa definidos, lo que podría llevar a un aumento de la confusión política en los próximos meses.

El analista expresó su preocupación por la débil coordinación entre los ministerios, los cuales, según él, no están funcionando como articuladores políticos dentro del Gobierno. También hizo hincapié en el hecho de que la ciudadanía actual muestra una participación política limitada y una escasa capacidad de fiscalización.

Delgadillo argumentó que estamos viviendo en una sociedad que se encuentra desconectada de la política, caracterizada por una población más pasiva y menos politizada, con una notable falta de pensamiento crítico. En cuanto al relato oficial sobre la reestructuración del aparato estatal heredado del Movimiento al Socialismo (MAS), cuestionó la coherencia de esta narrativa al señalar que algunos antiguos operadores políticos, como Manuel Canelas y Walter Chávez, continúan en el Gobierno.

Finalmente, el analista criticó la gestión territorial del presidente, quien, aunque se identifica como tarijeño, mantiene una visión centralista y no ha implementado medidas para aliviar los costos de transporte hacia Tarija. Delgadillo concluyó que, a pesar de la anunciada reducción del Estado, el gasto público no ha disminuido, con cerca del 60% de los recursos destinados al pago de sueldos, lo que pone en evidencia una burocracia excesiva tanto en gobernaciones como en alcaldías. A su juicio, la reforma administrativa propuesta por el Ejecutivo no aborda el problema fundamental: un aparato estatal que prioriza el gasto corriente sobre la inversión, funcionando en muchos casos como una estructura destinada más a generar empleos políticos que a mejorar la eficiencia en la gestión pública.


Más de Política

Otras notas de la sección