Unifranz: la única universidad boliviana reconocida por su cultura innovadora
por Tatiana Ledezma
31 de julio de 2026

La Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz) se ha posicionado como la única universidad en Bolivia en ser parte del ranking Cultura Innovadora 2026 de Great Place to Work. Este reconocimiento destaca cómo un ambiente laboral positivo y la confianza en los colaboradores pueden ser motores clave para la transformación institucional.
Pablo Ardaya, director nacional de Capital Humano de Unifranz, expresó su satisfacción al ubicar a la universidad entre las diez organizaciones con mayor cultura innovadora del país. Resaltó que el elemento fundamental detrás de este logro es la confianza depositada en los colaboradores, quienes se han convertido en protagonistas del objetivo de transformar la educación en Bolivia.
La inclusión en este ranking no solo representa un ascenso en lista, sino también una clara apuesta institucional por crear espacios en los que docentes, personal administrativo y equipos académicos participen activamente en la búsqueda de enfoques innovadores para la enseñanza y el aprendizaje, adaptándose a las demandas de una sociedad en constante cambio.
Unifranz ha decidido involucrar a sus colaboradores en todos los procesos y proyectos, fomentando una cultura de innovación que trasciende áreas específicas. Ardaya comenta que la innovación es vista como una práctica cotidiana, donde se incentiva la propuesta de ideas y la revisión de procesos para adaptarse a las nuevas realidades del entorno.
El impacto de esta cultura organizacional no se limita al ámbito laboral, sino que también se refleja en la experiencia educativa de los estudiantes. El modelo educativo de Unifranz se centra en ellos, buscando que todas las decisiones relacionadas con tecnología y metodologías fortalezcan una educación de calidad a lo largo de la vida.
Ardaya enfatiza que la innovación implica más que la modernización de infraestructuras; se trata de crear entornos donde los estudiantes puedan experimentar y aplicar conocimientos en contextos reales. Esta perspectiva asegura que los cambios impulsados desde la cultura organizacional se materialicen en las aulas y en la formación de nuevos profesionales.
El desafío principal radica en la capacidad de adaptación ante las transformaciones del mercado laboral. La universidad sostiene que comprender y responder rápidamente a las demandas de los estudiantes será esencial para mantener una cultura innovadora. Ardaya advierte que quienes no estén dispuestos a adaptarse a estos cambios podrían quedar rezagados.
La innovación implica también la disposición a cometer errores. Para Unifranz, figurar en el ranking no es un fin, sino el inicio de un proceso continuo de reinvención. La clave está en crear un entorno seguro que incentive a las personas a proponer nuevas ideas y aprender de los fracasos.
El objetivo último es establecer condiciones que permitan que la innovación se integre a la rutina diaria, en lugar de ser un proyecto aislado. La participación activa de los colaboradores en un propósito compartido, como la transformación educativa, se traduce en un mayor compromiso y en una mejora continua de la capacidad innovadora de la institución.
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