Avanza la restauración de la Catedral de Cochabamba y se recupera campana de 1797
por Gonzalo Balderrama
14 de septiembre de 2026

La Catedral Metropolitana de Cochabamba, un ícono de la ciudad con más de 200 años de historia, está siendo sometida a una serie de trabajos de restauración que han alcanzado un 55% de progreso. Uno de los elementos clave de este proceso es la campana de 1797, que actualmente se encuentra fuera de la torre mientras los especialistas realizan la intervención necesaria para asegurar su estabilidad.
Estefani Cavero, directora de Planificación Estratégica de la Alcaldía de Cochabamba, declaró que se espera que la catedral vuelva a brillar a finales de septiembre, haciendo referencia a los esfuerzos por recuperar los elementos patrimoniales que adornan este importante templo.
La campana, que pesa más de 500 kilos y mide cerca de un metro de altura, fue retirada tras detectarse microfisuras en la unión entre el asa y el cuello. Este daño fue causado por la vibración de los repiques a lo largo de los años, y no había sido advertido antes debido a la acumulación de hollín y polvo.
Los especialistas han optado por una intervención meticulosa para preservar las características originales de la campana. La empresa cochabambina Mafume, con más de 40 años de experiencia en este tipo de trabajos, es la encargada de esta restauración. Roberto Meneces, uno de los trabajadores, expresó su emoción por estar a cargo de una pieza de tanto valor histórico.
Antes de iniciar el proceso de restauración, se realizaron pruebas de laboratorio que determinaron que la campana está hecha de bronce, con pequeñas proporciones de hierro y titanio. Meneces comentó que la presencia de titanio fue una sorpresa y que esto permitió elegir el material adecuado para reparar las fisuras sin comprometer la integridad de la campana.
El mantenimiento se está llevando a cabo utilizando electrodos de plata, elegidos tras comprobar su compatibilidad con los materiales de la campana. Este trabajo es parte de un mantenimiento preventivo que busca garantizar que la campana continúe operando adecuadamente.
La restauradora Jenny Chipana Orihuela destacó que durante la intervención se identificó otra campana, de 1632, que también se encuentra en la torre. Esta pieza, que conserva un escudo de la Orden de la Merced, no presenta daños visibles y fue limpiada cuidadosamente para conservar su pátina original.
Finalmente, se espera que la entrega de los trabajos de restauración se realice en septiembre, coincidiendo con el mes aniversario del departamento de Cochabamba. La campana de 1797, junto a las otras ocho que adornan la torre, será reintegrada a su lugar, continuando así su legado como testigo de la evolución de la ciudad.
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